DATOS ESTADÍSTICOS SOBRE LA DESIGUALDAD DE GÉNERO A LA HORA DE ELEGIR CARRERAS UNIVERSITARIAS


Como se puede observar a simple vista, en las carreras más dedicadas a la ciencia abundan el números de hombres, mientras que las mujeres representan una pequeña minoría.

Sin embargo, en las carreras de letras, humanidades y sociales, abundan enormemente las mujeres.
Por ejemplo: -Carreras de ciencias (ingeniería, TIC), el número medio de hombres es del 82%, mientras que simplemente hay un 18% de mujeres.
-Carreras sociales, de humanidades y de letras (educación, salud) el número medio de mujeres es del 76%, mientras que el de hombres es del 24%.

Según el modelo de Eccles (1985), la elección de carrera depende de dos tipos de creencias: las expectativas de éxito y la importancia y valoración de cada una de las posibles opciones a elegir. De esta manera, se predice que las personas se matricularán en estudios que piensen pueden afrontar y que tienen un alto valor para ellas. Tanto las expectativas de éxito como el sentido de eficacia personal en un dominio concreto dependerán de la confianza que la persona tenga en su propia capacidad intelectual y de la dificultad percibida de los estudios. Estas creencias se forman a lo largo del tiempo a partir de las experiencias que se posean en relación con el tema de estudio y de la interpretación subjetiva de tales experiencias.

Hay muchos estudios que muestran cómo los intereses y las metas profesionales de las mujeres se ven limitadas por un sentido de ineficacia para desarrollar las habilidades adecuadas al desempeño de profesiones típicamente masculinas. Por ejemplo, en un estudio de Pajares y Miller (1994), cuanto menos confiaban las estudiantes en su capacidad para las matemáticas, más evitaban la elección de trabajos relacionados con las matemáticas y menos probabilidad existía de que seleccionaran carreras científicas.

Concretamente, cuando se preguntó a las estudiantes por los motivos que las habían impulsado a elegir la carrera que estaban cursando, alrededor del 90% de las mujeres de las carreras típicamente femeninas aludieron a la vocación y a factores intrínsecos a la carrera (gusto por los contenidos de la carrera, trato con pacientes o con niños, pasión por la carrera, etc), como los principales impulsores de la elección de carrera. Estos factores se podrían considerar más "idealistas", en detrimento de otros factores más instrumentales, como pueden ser las futuras salidas profesionales o el salario que recibirán, una vez incorporadas al mundo laboral.

Por el contrario, las mujeres que estudian carreras típicamente masculinas, a pesar de que la mayoría de ellas hace referencia al gusto por las asignaturas de la carrera, el total de las entrevistadas alude a aspectos más instrumentales de la carrera como el salario, las futuras salidas laborales, la futura aplicabilidad de la carrera y sus asignaturas, así como la posible proyección profesional.

Por otro lado, es digno de mención el hecho de que, en tomo a un 77% de las participantes vinculadas a carreras típicamente femeninas, hagan referencia a la necesidad de ayudar a los demás, como motivo fundamental a partir del cual eligieron la carrera. Ello confirmaría la reproducción del estereotipo femenino en la elección de este tipo de carreras, estereotipo que vincula a la mujer con profesiones relacionadas con la ayuda y el cuidado de los demás, asumiendo, por lo tanto, la identidad de rol asociada a la condición de ser mujer.

Como solución para reducir esta brecha o desigualdad, podemos informar a las niñas sobre las profesión de ingeniería desde Primaria, familiarizarlas con asignaturas amenas sobre este campo, apostar por la visibilidad de la mujer en la ciencia y un aprendizaje basado en proyectos.

Razo Godínez, M. L. (2008). La inserción de las mujeres en las carreras de ingeniería y tecnología. Perfiles educativos, 30(121), 63-96.
Sáinz, M., López-Sáez, M., & Lisbona, A. (2004). EXPECTATIVAS DE ROL PROFESIONAL DE MUJERES ESTUDIANTES DE CARRERAS TÍPICAMENTE FEMENINAS O MASCULINAS*/PROFESSIONAL ROLE EXPECTANCIES OF WOMEN STUDENTS ENROLLED IN STUDIES TYPICALLY CONSIDERED FEMININE OR MASCULINE. Acción Psicológica, 3(2), 111.

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